Qué es la creatividad, cómo desarrollarla y dónde aplicarla
La creatividad es la capacidad de resolver problemas de forma original y eficaz, o de crear algo nuevo combinando ideas, recursos o herramientas de manera poco convencional. Es una cualidad que casi todo el mundo reivindica de sí mismo y que aparece en uno de cada dos currículums, aunque pocas veces se defina con precisión.
Existe una fuerte creencia de que hoy en día no se puede prescindir de ella, pero el conocimiento sobre el tema suele reducirse a un vago «algo relacionado con lo creativo».
¿Qué es la creatividad?
El término se introdujo en la psicología gracias al estadounidense J. P. Guilford, quien en 1950 pronunció ante la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) el discurso «Creativity», considerado el punto de partida de la investigación científica moderna sobre el tema.
La palabra «creatividad» procede del latín creare («crear») y del adjetivo creativus. No es un préstamo reciente: en español se documenta ya en el siglo XX como derivado directo de «crear», igual que «creación» o «creativo».
En la vida cotidiana existe un concepto de significado muy cercano: el ingenio, la habilidad para encontrar una solución rápida e inesperada a una dificultad concreta.
Existen diferentes puntos de vista sobre el surgimiento de las habilidades creativas. Según una versión, se formaron gradualmente, durante un largo período, como resultado de los cambios que se produjeron en la humanidad (culturales, demográficos, etc.).
Se cree que la capacidad de pensar creativamente apareció repentinamente hace unos 50 mil años como resultado de una mutación genética.
En el lenguaje publicitario español, «creativo» funciona además como sustantivo: así se llama tanto al profesional que idea campañas, eslóganes y anuncios como al propio resultado de ese trabajo — un texto, un guion o una imagen concebidos con un enfoque original y poco convencional.
En el mundo empresarial, una creatividad es una solución a un problema de forma no estándar: una idea original que resuelve el problema de un cliente. Es un enfoque especialmente habitual en la publicidad con bloggers, donde destacar frente a la competencia depende en buena medida de lo original que sea la propuesta.

En este caso, se trata de una unidad realmente tangible que se puede medir en ROI: el retorno de la inversión en la creación de publicidad creativa.
Persona creativa desde el punto de vista de la psicología
Como rasgo personal, la creatividad es uno de los objetos de estudio más recurrentes en psicología. Los expertos tratan de descubrir por qué a algunas personas no les cuesta pensar de forma poco convencional, mientras que otras no logran salir de los esquemas habituales.

Los psicólogos han llegado a la conclusión de que una persona creativa se distingue por las siguientes propiedades:
- Nivel suficiente de inteligencia. Una puntuación de CI inferior a 105 puntos es rara entre estos individuos, pero una inteligencia alta (CI > 120) suele ir acompañada de una disminución de la creatividad. Distintas pruebas sugieren que el nivel óptimo de inteligencia en este caso es ligeramente superior a la media.
- Flexibilidad de pensamiento, que le permite actuar con destreza en situaciones de incertidumbre, capacidad de ir más allá de lo establecido, inventado o escrito previamente.
- Una actitud hacia la creatividad como principio de vida, motor interno, gracias al cual la creatividad se manifiesta en todos los ámbitos de la vida.
Desde el punto de vista psicológico, una persona creativa es aquella que piensa fuera de lo común y sabe ver un mismo problema desde ángulos distintos.

A la hora de tomar decisiones, la intuición no es menos importante para él que la lógica. No es necesariamente un creador en el sentido generalmente aceptado, que pinta cuadros, escribe poesía o compone música. No solo se puede llamar creativo a Van Gogh o Kafka, sino también a un ama de casa a la que se le ocurrió una nueva y excelente forma de lavar los platos.
Cómo desarrollar la creatividad
Una persona que se dedica al mismo tipo de actividad (y éstas son la mayoría) «activa» el pensamiento lineal unidireccional, lo que va en detrimento de la creatividad.
Pero todo se puede cambiar, existen técnicas sencillas para ello.
- «Desbloquear» el cerebro. Ver películas, programas distintos a los habituales, escuchar música que no se ha escuchado antes.
- Cambio de estilo de vida. Incluso cambiando la mano de trabajo mientras te cepillas los dientes o tu ruta habitual de casa al trabajo, puedes hacer que tu cerebro funcione de manera diferente.
- Nueva actividad. Una clase magistral inusual, cursos de sumiller, clases grupales de Zumba o ciclismo estimularán los rincones «dormidos» del cerebro.
- “Recargar” con la creatividad de otra persona. Un concierto de música experimental, producciones teatrales originales, pinturas expresionistas son ideales…

Existen ejercicios especiales para desarrollar la capacidad de pensar creativamente. Realmente pueden «adaptarse» a tu rutina diaria.
- Al abrir el frigorífico, en lugar de agarrar una barra de salchicha con los dientes, es necesario evaluar el contenido y crear un nuevo plato a partir de los productos disponibles. Incluso si, además de la salchicha mencionada, hay una hoja de lechuga marchita y 3 aceitunas, esta es una excelente razón para «bombear» las habilidades creativas.
- Habiendo fijado una hoja blanca en tu imaginación, escribe mentalmente tu nombre con pinturas de colores, «toca» la inscripción, siente la textura, huele. Finalmente, borra.
- Reflexionar sobre el problema a resolver, al ritmo de la danza, en movimiento espontáneo, intentando traducir los pensamientos que pululan en la cabeza en lenguaje corporal. A esto se le llama «bailar el problema».
- Tomando un libro o diccionario, elige 2 palabras al azar y luego encuentra algo en común entre ellas. Quizás nazca una historia increíble y hasta loca.
Excelentes formas de «impulsar» la creatividad son aprender idiomas extranjeros, viajar, en otras palabras, ampliar constantemente tus horizontes. Por ejemplo, si encuentras salchicha en el frigorífico, averigua de dónde viene ese nombre.

Creatividad en el ámbito profesional
Altamente valorada en muchas profesiones, la creatividad tiene una importancia práctica considerable. Fotógrafo, comercializador, diseñador, organizador de eventos, gerente de SMM: la lista de especialidades que requieren personas creativas puede continuar durante mucho tiempo.
Según el influyente estudio de Frey y Osborne (Universidad de Oxford, 2013), hasta un 47% de los empleos podrían automatizarse en las próximas décadas. Las áreas donde se requiere pensamiento creativo se cuentan entre las que ofrecen mayor resistencia a ser sustituidas por la inteligencia artificial, y cada vez son más las empresas que priorizan en sus procesos de selección a los candidatos con habilidades de innovación.
En agencias de publicidad, estudios de diseño y espacios similares es habitual encontrar un puesto específico para esto: el de director creativo. Dirige a los equipos de arte, genera ideas y responde por el producto creativo final.

La creatividad se ha convertido en un “sello” en los currículums de diversas profesiones, desde director general hasta gerente. ¿Qué quieren decir los empleadores con esta cualidad y cómo evitar errores al completar esta columna?
- Lo principal es no exagerar, confiando únicamente en la creatividad. La práctica demuestra que la mayoría de los empresarios ven esta cualidad con reservas. Por ejemplo, un gerente de marca es, ante todo, una persona que domina las tecnologías de promoción de marca y solo entonces una persona creativa.
- Una afirmación sobre la capacidad de pensar fuera de lo común debe estar respaldada por logros creativos reales (como opción, utilice un eslogan o logotipo de invención propia como ejemplo).
- Es preferible descifrar el concepto que indica habilidades y capacidades específicas. «Puedo desarrollar una estrategia de posicionamiento de producto poco convencional»: esta frase convencerá a un empleador potencial de que tiene un buen empleado frente a él y que debe contratarlo.
No todo puesto implica la presencia de creatividad en quien lo reemplaza. No es probable que un contador creativo agrade a un empleador.
¿Por qué se usa «creativo» como sinónimo de raro o absurdo?
La palabra «creatividad» y sus derivados se usan a menudo de forma inapropiada, hasta el punto de haberse convertido casi en sinónimo de disparate o absurdo.
Es un desplazamiento de sentido injusto: alguien que viste de forma extravagante puede estar buscando originalidad, o simplemente carecer de gusto o sentido de la proporción — pero eso, en sí mismo, no es creatividad.

El concepto se usa también para justificar decisiones y errores. Un corte de pelo desastroso, un traje mal cortado o un documento lleno de fallos son motivo para escuchar la coletilla: «¡Bueno, pero queda muy creativo!«

También se usa con un punto de ironía: si un compañero cuelga sobre su mesa un cartel de lo más extraño, el comentario típico es un lacónico «¡Creativo!», con el que en realidad se subraya justo lo contrario: la pobreza del resultado.
Por qué merece la pena cultivar la creatividad
Ser creativo significa tener muchas ventajas: poder encontrar soluciones inesperadas, ser conocido como un interlocutor interesante y, lo más importante, tener tolerancia hacia los demás, entendiendo que cada uno tiene su propia visión del mundo.
