Estratificación social de la sociedad: qué es y características

Multitud de personas cruzando un paso peatonal en una ciudad, captadas en movimiento con efecto de desenfoque

La estratificación social es el sistema por el cual una sociedad se divide en grupos o estratos jerárquicos según criterios como la riqueza, el poder, la educación o el prestigio. El término fue tomado de la geología, donde la estratificación describe las capas del suelo; la analogía es precisa porque, igual que en la tierra, los estratos sociales se apilan en una jerarquía difícil de atravesar. La estratificación es uno de los rasgos universales de la sociedad: no existe ninguna sociedad humana conocida en la que todos sus miembros tengan el mismo estatus. Comprender este fenómeno ayuda a entender cómo evoluciona el desarrollo de la sociedad a lo largo del tiempo.

Cuál es el origen del término estratificación social

Los sociólogos adoptaron el término «estratificación» de los geólogos, quienes lo emplean para describir la disposición en capas de los suelos y las rocas. La traslación al estudio de la sociedad resultó inmediata: del mismo modo en que las capas del terreno se ordenan por densidad y composición, los grupos humanos se ordenan por acceso a la riqueza, el poder y el reconocimiento social. En la literatura sociológica, «estratificación social» es el término técnico preferido para este fenómeno, aunque en el habla cotidiana se usan también expresiones como «clases sociales», «capas sociales» o «jerarquía social».

Cuáles son los criterios de estratificación de la sociedad

  • Ingresos. Es el criterio más visible: las personas perciben ingresos muy distintos, tanto dentro de un mismo país como entre países diferentes. La diferencia de ingresos es la base material de la mayor parte de las desigualdades sociales.
  • Poder. Algunas personas tienen capacidad de tomar decisiones que afectan a muchos otros; otras carecen de esa capacidad. El poder varía enormemente: desde un presidente cuyas órdenes son obligatorias para millones, hasta un responsable de equipo cuya autoridad se circunscribe a su área de trabajo.
  • Educación. El número de años que una persona dedica a su formación marca diferencias sustanciales de estatus. Un operario de fábrica puede haber estudiado nueve años; un neurocirujano habrá invertido el doble. Esa diferencia no solo afecta al empleo disponible, sino también al reconocimiento social.
  • Prestigio. Es el grado de respeto que la sociedad otorga a determinada posición o profesión. El prestigio no siempre va ligado a los ingresos: un maestro puede tener gran consideración social con un salario modesto, mientras que ciertos trabajos bien remunerados reciben escaso reconocimiento público.

Cómo surgió la estratificación social en la historia

La estratificación social no existió siempre. En las sociedades primitivas de cazadores-recolectores había poca o ninguna división entre ricos y pobres: los recursos se obtenían y repartían de forma colectiva y no había acumulación estable de riqueza. Pero a medida que la estructura social se fue complejizando —con la aparición de la agricultura, la propiedad privada y la organización política—, también lo hizo la jerarquía entre sus miembros. Los historiadores sitúan el surgimiento de la estratificación formal en las primeras civilizaciones del mundo antiguo: Mesopotamia, Egipto, China e India ya contaban con sistemas estamentales rígidos hace más de cuatro mil años.

La forma de la estratificación ha cambiado a lo largo del tiempo, pero el fenómeno en sí no ha desaparecido. Tras la Revolución Industrial, los estamentos hereditarios —nobleza, clero, pueblo llano— fueron reemplazados por clases basadas en la propiedad y el capital. En los estamentos, el origen familiar era determinante; en la sociedad capitalista, la riqueza personal ganó peso relativo. Esta tensión entre el origen y el mérito ha protagonizado levantamientos e incluso revoluciones. En la actualidad, la estructura social sigue complejizándose y el concepto de estratificación sigue siendo central en la sociología.

Cómo abordan los sociólogos los problemas de estratificación

Los sociólogos se dividen en dos grandes corrientes respecto a la estratificación. Los funcionalistas sostienen que cierta desigualdad es inevitable e incluso funcional: sin incentivos diferenciados, nadie asumiría las posiciones más exigentes o especializadas. Los críticos, en cambio, la consideran un problema estructural que puede y debe reducirse mediante políticas redistributivas, acceso universal a la educación y sistemas de protección social. Hasta la fecha, ningún modelo social ha logrado eliminar la estratificación por completo, aunque los estados del bienestar han conseguido atenuarla de forma significativa en varios países.

Cuáles son las características de la estratificación social

La principal característica operativa de la estratificación social es la movilidad social: la capacidad de un individuo para cambiar de estrato a lo largo de su vida. Los sociólogos distinguen dos tipos principales de movilidad:

Movilidad social vertical

Es el desplazamiento hacia arriba o hacia abajo en la escala social, con cambio de estatus. Ejemplos: un empleado que asciende a director de departamento experimenta movilidad ascendente; un profesional que pierde su trabajo y pasa a una situación de desempleo prolongado experimenta movilidad descendente. Ambos casos implican un cambio real en la posición social del individuo.

Movilidad social horizontal

Es el desplazamiento dentro del mismo nivel social, sin cambio de estatus. Por ejemplo, el responsable de un departamento que deja una empresa y ocupa un puesto equivalente en otra corporación, o un maestro que cambia de colegio manteniendo las mismas condiciones laborales. En ambos casos hay un movimiento, pero sin ascenso ni descenso en la jerarquía social.