¿Qué es la globalización? Los pros y los contras de este proceso
La globalización es el proceso de creciente interconexión económica, política, tecnológica y cultural entre los países del mundo, que hace que los mercados, las sociedades y las culturas dependan cada vez más unos de otros. La palabra en sí no apareció hasta principios del siglo XX y no se popularizó hasta 1983, cuando el economista Theodore Levitt la usó en un célebre artículo de Harvard Business Review, aunque ya en 1848 Karl Marx y Friedrich Engels habían descrito cómo la burguesía se expandía «por toda la superficie del globo» en busca de nuevos mercados.
El concepto no tiene una única definición: cada autor lo interpreta desde un ángulo distinto (económico, cultural, político o tecnológico), aunque todos coinciden en que se trata de un proceso que afecta cada vez más a la vida diaria.
¿Qué es la globalización? Definición del concepto
La globalización se entiende como el proceso de unificación cultural, política, científica y técnica entre las distintas civilizaciones del planeta, así como la creciente integración de fenómenos y actores sociales antes separados e independientes.
En otras palabras, es un proceso objetivo y extendido en el tiempo que hace que el mundo sea cada vez más interdependiente: los mercados, las instituciones y las culturas se entrelazan, aunque su ritmo y su dirección concreta sí dependen de decisiones políticas y económicas de gobiernos, empresas y organismos internacionales.
El proceso de globalización y quién lo impulsa
Durante los últimos miles de años, el proceso se ha desarrollado en etapas:
- Las oleadas anteriores (como la primera globalización comercial de los siglos XIX y XX) se interrumpieron por guerras y crisis económicas antes de completarse, porque el desarrollo técnico avanzó más rápido que la capacidad de las instituciones y las sociedades para adaptarse a él;
- La oleada actual es percibida como un proceso continuo, impulsado por gobiernos, organismos internacionales y grandes corporaciones transnacionales, que tiene un impacto notable en la vida de casi todos los países (con la excepción de algunas comunidades muy aisladas).
La globalización se refiere a la unificación de todas las esferas de la vida y la actividad de la humanidad: política, financiera, científica y técnica, religiosa y cultural. En parte se integran unos en otros, en parte son destruidos y disueltos en la historia.
En el pasado, el proceso fue estimulado por el desarrollo del comercio, las guerras y la actividad política, pero en la etapa actual ha entrado en la fase de unificación del mundo por motivos científicos, tecnológicos y económicos.
Sobre qué motor impulsa realmente el proceso hay distintas posturas en las ciencias sociales:
- Teoría de la dependencia y del sistema-mundo: sostiene que el proceso está dirigido, sobre todo, por los países y las corporaciones que más se benefician de él en cada momento histórico —antes Reino Unido y Estados Unidos, hoy también China— y que perpetúa desigualdades entre centro y periferia.
- Teoría institucionalista: atribuye el avance de la globalización a organismos internacionales (FMI, Banco Mundial, OMC) y a acuerdos comerciales que reducen barreras entre países.
- Visión liberal o de mercado autorregulado: considera que el proceso es en gran medida natural, impulsado por la ventaja comparativa, la competencia y el progreso tecnológico, más que por la voluntad deliberada de un grupo concreto.
Pero cualquiera que sea la fuerza impulsora del proceso, éste continúa. Las fronteras entre países se difuminan, la identidad nacional pierde peso frente a identidades más globales y la capacidad de moverse de un país a otro es cada vez mayor.
Los componentes económicos y financieros del proceso son sus aspectos clave, razón por la cual está disminuyendo el número de unidades económicas aisladas entre sí en el mundo: se convierten en parte de un solo sistema o se destruyen.
Hoy la globalización parece un proceso difícil de revertir, y solo una catástrofe de gran magnitud —una crisis económica mundial comparable a la Gran Depresión de 1929, pero a escala planetaria— podría frenarla de forma duradera.

Un ejemplo simbólico de unificación de la humanidad en el pasado es el mito de la Torre de Babel: según el relato bíblico, durante su construcción una única civilización se dividió en las muchas civilizaciones antiguas que después poblaron el mundo, cada una con su propia lengua.
¿Cuáles son los signos de la globalización?
Los rasgos característicos del proceso son:
- Fortalecer el papel de las ETN (corporaciones transnacionales): empresas que operan en el territorio de más de dos países, poseen la mayoría de las patentes sobre tecnologías y descubrimientos, su capital supera la fortuna de más de la mitad de los países del mundo. Sus propietarios controlan una parte importante del mercado mundial de alta tecnología y de los flujos financieros.
- La presencia de una red de información común que une a la humanidad: Internet.
- Estándares comunes: la presencia de unificación y estandarización, que permiten la cooperación internacional en muchas áreas. Ejemplos: creación de certificados ISO, SI y de producto.
- Creación de un lenguaje común: el inglés se ha convertido en el idioma de facto de los negocios, la ciencia y buena parte de internet.
- La influencia creciente de los medios de comunicación, la publicidad y la cultura de masas en los gustos y las decisiones de consumo de las personas en todo el mundo.
- La moneda única de referencia: durante la mayor parte del siglo XX y lo que va del XXI ha sido el dólar estadounidense, aunque su papel dominante empieza a ser cuestionado por otras divisas y bloques económicos.
- Producción basada en los principios de la división del trabajo, incluida la internacional.
¿Qué modelos de globalización existen?
La forma en que un país o una región se integra en la globalización no es siempre la misma. En términos generales, la literatura sobre el tema distingue dos grandes modelos:
- Homogeneización cultural: las culturas, lenguas y formas de vida más pequeñas o menos dominantes pierden peso frente a un modelo cultural único que se extiende globalmente; el caso de los pueblos indígenas de América tras la colonización es uno de los ejemplos históricos más citados de este proceso;
- Globalización multipolar o «glocal»: las culturas y tradiciones locales se preservan y se adaptan, mientras los países cooperan en áreas concretas (comercio, ciencia, medio ambiente) sin renunciar a su identidad propia; es el modelo que defienden buena parte de los organismos internacionales actuales frente al riesgo de homogeneización.

En la práctica, ningún país sigue un modelo puro: la mayoría combina apertura económica y tecnológica con distintos grados de protección de su cultura e instituciones propias, y el equilibrio entre ambos modelos sigue siendo objeto de debate político y académico.
Ventajas de la globalización
La globalización genera un debate constante entre quienes destacan sus beneficios y quienes advierten sobre sus riesgos. Empecemos por las ventajas.
Entre las ventajas más citadas de la globalización están:
- espacio de información común creado gracias a Internet;

- personas de diferentes partes del mundo se comunican entre sí (principalmente en inglés);
- para muchas personas existe la posibilidad de autorrealización en la vida;
- disponibilidad de casi cualquier bien material para toda la población;
- intercambio de experiencias (principalmente gracias a Internet) y patrimonio cultural;
- unir a las naciones para resolver problemas ambientales de alcance global que ellas mismas han generado, como el cambio climático o el agujero de la capa de ozono, abordable solo mediante acuerdos internacionales como el Protocolo de Montreal;
- División del trabajo.
Desventajas de la globalización
El impacto negativo de la globalización al estilo occidental ya es visible en todas partes.
- Un alto nivel de consumo por parte de la sociedad conduce al agotamiento de los recursos del planeta (los no renovables simplemente se agotarán y la tasa de renovación de otros suele ser menor que la producción). Europa, China y Estados Unidos son los que más consumen, pero una parte importante de los recursos del planeta se concentran en la parte asiática de Rusia, y los recursos energéticos también se encuentran en Oriente Medio.
- El control sobre esos recursos estratégicos (energéticos, minerales, agua) ha sido, históricamente, motivo de tensiones y conflictos entre países y bloques regionales.
- La destrucción de las culturas y la identidad de los pueblos, su exterminio físico y la creación de condiciones para la desaparición de naciones enteras.
- Destrucción ambiental.
- Ocultar conocimientos y tecnologías cuyos derechos pertenecen a las empresas transnacionales (por ejemplo, Monsanto con sus semillas transgénicas, que nosotros mismos no podemos obtener).
- Restricción del acceso al conocimiento y la tecnología mediante patentes y derechos de autor.
- Buena parte de la inversión en innovación tecnológica se dirige a fines militares o de consumo (teléfonos inteligentes y dispositivos similares) antes que a resolver necesidades sociales básicas.
- El pueblo no decide nada sobre su tierra, la tierra de sus antepasados; no les pertenece de una forma u otra.

- La creciente estratificación de la sociedad, la división de las personas en superricos y poderosos y pobres.
- La dependencia de la política monetaria de un solo país (Estados Unidos) para buena parte del comercio mundial, al ser el dólar la divisa de referencia.
- Creciente dependencia de la tecnología digital, que amplía la brecha entre quienes tienen acceso a ella y quienes no (la llamada brecha digital).
- Los recursos se dirigen a cualquier cosa, aunque no sea en beneficio de las personas.
Resumen
La globalización es un proceso objetivo que ha estado en curso durante buena parte de la historia de la civilización humana.
Un análisis de los acontecimientos históricos muestra que el proceso se inició al menos durante el apogeo del Antiguo Egipto, y fuentes no científicas (la Biblia, mitos de los pueblos) afirman que anteriormente había existido una sola civilización, pero el diluvio dividió a los pueblos).
El concepto también tiene aristas menos estudiadas: qué objetivo final persigue, qué medios se emplean para alcanzarlo y qué actores concretos (gobiernos, organismos internacionales, grandes empresas) toman las decisiones que lo orientan.
En general, el proceso ha seguido, sigue y seguirá. La única pregunta es en qué dirección, quién lo impulsará y si, como resultado, habrá más ventajas que desventajas para la población del planeta.
