15 datos interesantes sobre los abejorros

15-datos-interesantes-sobre-los-abejorros01.jpg

Los abejorros parecen torpes y tranquilos, pero son insectos muy especializados. Su cuerpo peludo, su capacidad para calentarse y su forma de polinizar por vibración los convierten en piezas clave de muchos ecosistemas y cultivos.

Datos interesantes sobre los abejorros

  1. Los abejorros son abejas, no una especie aparte de insecto. Pertenecen al género Bombus y forman parte de la gran familia de las abejas. Su cuerpo más robusto y peludo los hace fáciles de distinguir de muchas abejas melíferas.
  2. Su vuelo no contradice la física. El viejo mito de que los abejorros no deberían poder volar nace de aplicar modelos demasiado simples. Sus alas baten de forma compleja y generan vórtices que les dan sustentación suficiente.
  3. Pueden trabajar con frío mejor que muchas otras abejas. Sus pelos y su capacidad de calentar los músculos de vuelo les permiten salir en días frescos. Por eso son polinizadores valiosos en climas templados y de montaña.
  4. No necesitan estar volando para producir calor muscular. Pueden desacoplar parcialmente el movimiento de las alas y hacer vibrar los músculos del tórax. Esa especie de calentamiento previo les permite despegar cuando la temperatura sería demasiado baja para otros insectos.
  5. La polinización por zumbido es una de sus grandes habilidades. Algunos abejorros vibran las flores para liberar polen que no sale fácilmente. Cultivos como el tomate se benefician mucho de este tipo de polinización.
  6. Sus colonias suelen ser anuales. En muchas especies, solo las reinas fecundadas sobreviven al invierno. En primavera fundan una nueva colonia, producen obreras y al final de la temporada aparecen nuevas reinas y machos.
  7. Un nido de abejorros suele ser mucho más pequeño que una colmena de abejas melíferas. Puede tener decenas o unos cientos de individuos, según la especie y las condiciones. Esa escala cambia su organización y sus necesidades.
  8. Muchas especies anidan bajo tierra. Aprovechan madrigueras abandonadas de roedores, huecos entre hierbas o cavidades protegidas. El nido no es una estructura perfecta de panales colgantes como imaginamos en otras abejas.
  9. Algunos abejorros son parásitos sociales. Los llamados abejorros cuco invaden nidos de otras especies y hacen que las obreras críen a sus crías. Es una estrategia parecida en idea a la de las aves cuco, pero dentro del mundo de los insectos sociales.
  10. Las reinas son mucho más grandes que las obreras. Esa diferencia se nota especialmente al comienzo de la primavera, cuando las reinas buscan alimento y lugar para anidar. Ver una reina temprana es señal de que una nueva colonia puede estar empezando.
  11. Pueden picar, pero no suelen ser agresivos. Las hembras tienen aguijón y pueden usarlo si se sienten amenazadas o se manipula el nido. Como ocurre con otros himenópteros, el riesgo mayor es para personas alérgicas.
  12. Se crían comercialmente para polinizar cultivos. En invernaderos, especialmente de tomate, los abejorros han sustituido en parte a la polinización manual o mecánica. Su trabajo invisible tiene valor económico directo.
  13. Su declive preocupa a científicos y agricultores. Pérdida de hábitat, pesticidas, enfermedades, cambio climático y reducción de flores silvestres afectan a muchas especies. Proteger abejorros es proteger polinización.
  14. No todos los abejorros son iguales. Hay cientos de especies con tamaños, colores, plantas preferidas y distribuciones distintas. Hablar de los abejorros como si fueran uno solo oculta una diversidad enorme.
  15. Lo memorable es que parecen pesados, pero hacen un trabajo finísimo. Su zumbido, su pelaje y su resistencia al frío no son detalles simpáticos: son herramientas de polinización. Sin ellos, muchos paisajes y cultivos tendrían menos flores, menos frutos y menos vida.

Los abejorros merecen atención porque conectan biología, agricultura y conservación. Detrás de su vuelo ruidoso hay una maquinaria natural mucho más elegante de lo que parece.