Qué hace eficaz una defensa penal en Barcelona

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El derecho penal ha ganado terreno en las últimas décadas sobre materias que antes se resolvían en otras jurisdicciones, y esa expansión ha convertido la defensa penal en una disciplina considerablemente más técnica. En Barcelona, despachos como Molins & Parés, fundado en 2013 y dedicado en exclusiva a la defensa penal, el forensic y el corporate compliance, trabajan sobre esa especialización. Conviene entender qué elementos determinan realmente la eficacia de una defensa.

Por qué el derecho penal se ha vuelto más técnico

Asuntos de naturaleza económica, societaria, laboral o medioambiental acaban hoy con frecuencia en un juzgado de instrucción. La consecuencia práctica para quien se enfrenta a un procedimiento es que la elección del despacho importa más que antes: un letrado generalista puede conocer el Código Penal, pero la eficacia de una defensa se juega en un terreno más estrecho, el del derecho procesal, el control de los plazos de instrucción y la impugnación de la prueba obtenida con vulneración de derechos fundamentales.

Los factores que marcan la diferencia

El momento de la intervención es el primero. Buena parte de las decisiones que condicionan el resultado de un procedimiento penal se toman durante la instrucción, cuando se practican las diligencias y se fija el material probatorio con el que se llegará al juicio. Esperar a la apertura de juicio oral para articular la estrategia reduce de forma notable el margen de actuación.

El segundo es el conocimiento de cada instancia. Un procedimiento puede recorrer el juzgado de lo penal, la Audiencia Provincial, el Tribunal Superior de Justicia, el Tribunal Supremo y, agotada la vía interna, el Tribunal Constitucional o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Cada una tiene reglas de acceso, plazos y motivos de recurso propios, y un error formal en cualquiera de ellas puede cerrar definitivamente una vía de defensa.

Rebatir la prueba pericial

En delitos económicos, societarios o contra la salud pública, la discusión técnica suele girar en torno a informes contables, periciales médicas o análisis financieros. Los despachos que trabajan con equipos forenses y peritos propios pueden rebatir la prueba de la acusación en su mismo terreno, algo difícil de improvisar una vez iniciado el procedimiento.

Cómo valorar un despacho antes de contratarlo

Hay un criterio menos técnico pero igualmente relevante: la confidencialidad y el trato. Un procedimiento penal se prolonga durante meses o años y afecta a la vida personal y profesional de quien lo atraviesa. La disponibilidad del letrado, la claridad con la que explica cada fase y la discreción en el manejo de la información forman parte de la calidad del servicio tanto como el conocimiento jurídico.

Conviene tener presente además la dimensión preventiva. Desde que las personas jurídicas pueden ser penalmente responsables, contar con programas de prevención de delitos correctamente implantados y revisados tiene efectos directos sobre la eventual responsabilidad de la empresa, y es la única parte de esta materia que puede trabajarse antes de que exista un procedimiento.

Por último, aportan información objetiva la trayectoria del equipo, su actividad docente y académica y la experiencia acreditada en asuntos complejos. En el caso del despacho citado, la firma colabora con la Universitat de Barcelona y la Universitat Internacional de Catalunya, y ha resultado adjudicataria en procesos de licitación pública de entidades como los ayuntamientos de Gavà, Mataró y Sant Cugat del Vallès, la Autoritat del Transport Metropolità, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya o la Universitat Politècnica de Catalunya.