13 datos interesantes sobre Friedrich Nietzsche
Friedrich Nietzsche es uno de esos autores que se citan mucho y se leen con menos calma de la que merecen. Detrás de sus frases famosas hay una vida breve, enfermiza y muy intensa, atravesada por música, filología, amistades rotas y una obra que cambió la filosofía moderna.
Datos interesantes sobre Friedrich Nietzsche
- Nació el mismo día que el rey prusiano que le dio nombre. Friedrich Wilhelm Nietzsche vino al mundo el 15 de octubre de 1844 en Röcken, entonces parte de Prusia. Su padre lo llamó Friedrich Wilhelm en honor a Federico Guillermo IV, que cumplía años ese mismo día y había intervenido en el nombramiento pastoral de la familia.
- Creció en una casa profundamente luterana. Su padre fue pastor, y también hubo ministros luteranos entre sus abuelos y familiares cercanos. Ese origen ayuda a entender por qué sus críticas posteriores al cristianismo fueron tan intensas: Nietzsche conocía desde dentro el lenguaje religioso que acabaría poniendo en cuestión.
- Antes de ser filósofo, fue filólogo clásico. Estudió teología y filología clásica en Bonn, y después continuó en Leipzig. Su formación en griego, tragedia antigua y cultura clásica marcó su primer gran libro, El nacimiento de la tragedia.
- Compuso música desde joven. Nietzsche no solo leía y escribía: también tocaba el piano y dejó composiciones para piano, coro y orquesta. Esa sensibilidad musical explica parte de su fascinación inicial por Richard Wagner y por la relación entre arte, cultura y vida.
- Fue profesor universitario con solo 24 años. En 1869 la Universidad de Basilea lo nombró profesor de filología clásica. Era una carrera académica excepcionalmente rápida: Leipzig incluso le concedió el doctorado sin examen ni tesis formal, apoyándose en sus trabajos publicados.
- Participó en la guerra franco-prusiana como sanitario. Nietzsche sirvió como camillero y auxiliar médico en 1870. La experiencia fue breve pero dura: vio de cerca a soldados heridos y contrajo difteria y disentería, enfermedades que agravaron una salud ya frágil.
- Su amistad con Wagner terminó en ruptura intelectual. Durante años admiró a Wagner casi como a un maestro cultural, pero se fue alejando de él. Le incomodaron su nacionalismo, su antisemitismo y el giro cristiano de algunas obras, hasta convertir esa ruptura en un tema filosófico propio.
- Human, all too human cambió su forma de escribir. Humano, demasiado humano, publicado en 1878, dejó atrás buena parte del romanticismo juvenil y apostó por aforismos, observación psicológica y crítica cultural. También selló su alejamiento definitivo del círculo de Wagner.
- Renunció pronto a la universidad por problemas de salud. En 1879, con 34 años, abandonó su cátedra en Basilea. Sufría migrañas, problemas de visión y vómitos recurrentes, y desde entonces vivió con una pensión modesta y una rutina marcada por viajes en busca de climas soportables.
- Pasó casi una década como pensador errante y apátrida. Desde 1880 hasta su colapso de 1889 vivió entre Suiza, Italia, Francia y Alemania. Había renunciado a la ciudadanía prusiana y no obtuvo la suiza, de modo que pasó sus años más productivos sin nacionalidad oficial.
- Así habló Zaratustra tuvo poca atención al principio. Hoy suele verse como una de sus obras centrales, pero las cuatro partes publicadas entre 1883 y 1885 no lo convirtieron de inmediato en una celebridad. La fama masiva de Nietzsche llegó sobre todo después de su muerte.
- Su derrumbe mental ocurrió en Turín en enero de 1889. El episodio del caballo en la Piazza Carlo Alberto es famoso, aunque algunos detalles pueden ser legendarios. Lo seguro es que Nietzsche sufrió un colapso del que nunca se recuperó plenamente; la causa médica exacta sigue discutida.
- Su hermana Elisabeth influyó mucho en su imagen póstuma. Después de la enfermedad de Nietzsche, Elisabeth Förster-Nietzsche organizó el archivo familiar y recibió visitantes en Weimar. Su lectura política y nacionalista distorsionó durante años la recepción de un autor que había atacado el antisemitismo y el nacionalismo alemán.
La vida de Nietzsche fue tan extrema como su estilo: empezó como académico brillante, acabó como figura casi mítica y dejó una obra que todavía obliga a discutir qué hacemos con la moral, la religión, la cultura y la libertad individual.
